La intervención de Bankia es foco de atención en la actualidad económica. Hace poco más de un año salió a bolsa a un precio de 3,75 € por acción, con un descuento del 60% de su valor en libros, es decir, si la empresa valía 100 €, la estaban vendiendo por 40 €. Usualmente y a largo plazo, la cotización de una empresa suele ser reflejo de su situación económica y financiera (que son los fundamentos de la empresa). En su día se argumentó ese descuento por las dificultades para encontrar inversores, la incertidumbre en los mercados financieros y la crisis de deuda que obligaban a realizar esa rebaja. ¿Vosotros mal venderíais vuestro coche valorado en 10.000 € por 4.000 € en un estado impecable garantizado y demostrable, aunque el mercado de automóviles estuviese en una situación complicada? El comprador podría chequear que vale ese precio, y, si piensa que vale menos, existe la posibilidad de que se interesen otros potenciales compradores que valoren objetivamente ese vehículo. Solo nos veríamos obligados a venderlo desesperadamente a ese precio si nos hiciera falta el dinero para cubrir necesidades primarias. Pues parece que Bankia hizo esa "bajada de pantalones" debido a su urgente necesidad de capitalización. ¿O no fue en realidad una bajada de pantalones?.
Desde las sucursales intentaban convencer a los pequeños inversores de las bondades de hacerse accionista de bankia. También publicitándose en los medios, como lo demuestra este spot.
El pequeño inversor no tiene acceso al mismo detalle de información financiera que el gran inversor, ni tampoco los mismos conocimientos. Digamos que, en cierta medida "se deja llevar" por recomendaciones externas y, a veces, sesgadas.
En el siguiente gráfico que adjunto observamos la evolución tanto del IBEX medida en puntos, como la del precio en euros de las acciones de Bankia.
| Fuente: eleconomista.es. Elaboración propia |
Hasta febrero, la evolución del IBEX como de Bankia fue, aproximadamente similar. Pero, a partir de ese momento, la caída del precio de las acciones de Bankia fue aun mayor que la del índice, motivado por el agujero de sus cuentas y su posterior nacionalización.
En ese descenso desde los 3,75 € de su salida en bolsa hasta el mínimo intradía de 0,48 € (la menor cotización histórica) del 18 de julio, los inversores que aun mantuvieran sus acciones desde su salida en bolsa habían perdido un 87,2 %, es decir, si habías invertido 1.000 €, solo tenías 128 €.
Volvamos al momento de la salida a bolsa. Decíamos que las acciones salieron a cotizar con un descuento del 60 %, es decir, Bankia decía que el valor en libros (el valor teórico) de una acción era de 6,25 € en julio de 2011. Pero un año después esas acciones pasan a valer en el mercado (18/07/2012) un 92 % menos de lo que un año antes nos decían que valían (de 6,25 a 0,48).
Al igual que el verano pasado, la CNMV (el regulador) prohibe las operaciones en corto que, resumiendo mucho, consisten en que alguien piensa que el valor de las acciones en el futuro va a ser menor. Con esta medida, se pretende que descienda el precio de las acciones, lo que ha producido el espectacular aumento del precio de las acciones de Bankia, pasando del mínimo del 18 de julio a una cotización máxima de 1,65 € el 9 de agosto, lo que supone una revalorización del 243 %. Esto es debido, en resumen, por la prohibición de las posiciones cortas de la que hablé anteriormente que pilla por sorpresa a los especuladores.
Que locura ¿no? precio arriba, precio abajo... Y muchos dirán ¡estos especuladores!
En parte es cierto, porque no es muy racional que en un año descienda el valor de una entidad un 87,2% para pasar a valer un 243 % más solo tres semanas más tarde.
| Fuente: eleconomista.es. Elaboración propia |
En el gráfico he representado la variación que han experimentado ambos medido en porcentaje desde el mes de julio. Mientras que el IBEX ha tenido una variación de hasta un +5/-5 que ya es mucho (en verano hay mucha volatilidad/variación), Bankia ha tenido una variación de +25/-25 ¡una burrada!
Conclusión. El inversor se ha visto atrapado y engañado, porque le han vendido una empresa presuntamente solvente y fiable. Con situaciones como esta, lo único que se consigue es más desconfianza, menos inversión y, por lo tanto menos crecimiento. Se debe incentivar una cultura inversora mediante la confianza y la veracidad, si no, nos encontraremos en situaciones como esta. ¿Quien va a querer invertir en empresas como esta? Desde luego yo no. Por lo tanto animo y recomiendo invertir, pero siempre en empresas con balances sólidos y seguros.
¡Ah, se me olvidaba, los especuladores! ¿Son tan extremadamente malos?¿O tienen la "suerte" de saber de facto cuál es la situación real de las empresas, mientras el resto de los "mortales" vivimos en la "feliz" ignorancia, actuando en consecuencia?
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